La Glicina es un encantador taller situado en un precioso rincón de Barcelona. Entrar en él supone entrar en un mundo de creatividad e imaginación, generado por Carmen Figueras, estilista especializada en pintura decorativa. La conjunción de las ideas de La Glicina y los productos de Blaubloom resultan en una elegante, a la vez que divertida, colección de complementos decorativos para niños y adultos que se convertirán en auténticas joyas para tu hogar.